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Si estás pensando en comprar un taladro y has empezado a buscar, te habrás encontrado con un dilema que confunde a más de uno: ¿taladro atornillador o taladro percutor? Parecen iguales por fuera, pero por dentro funcionan de forma muy distinta.
Te lo explico sin tecnicismos innecesarios para que al final de esta guía sepas exactamente cuál necesitas (y cuál no te compensa).
¿Qué es un taladro atornillador?
Un taladro atornillador es la herramienta más básica y versátil del bricolaje doméstico. Su función principal es atornillar y desatornillar, aunque también puede taladrar en materiales blandos como madera, plástico o chapa fina.
Lo que lo hace especial:
- Embrague ajustable: tiene un anillo con números que controla el par de apriete. Así evitas arrancar la cabeza del tornillo o pasarte de fuerza.
- Giros reversibles: puedes atornillar y desatornillar con solo pulsar un botón.
- Velocidad variable: controlas la velocidad con el gatillo, ideal para trabajos delicados.
- Ligero y compacto: pesa menos que un percutor, lo que lo hace más cómodo para sesiones largas.
¿Qué no puede hacer? Taladrar en paredes de hormigón, ladrillo o mampostería. Si lo intentas, la broca se calentará sin entrar, y acabarás con un agujero irreconocible y la broja destrozada.

¿Qué es un taladro percutor?
El taladro percutor es, básicamente, un taladro atornillador con función extra: la percusión. Además de girar, la broca hace pequeños golpes hacia adelante y hacia atrás, como un martillito integrado.
¿Para qué sirve eso? Para atravesar materiales duros como hormigón, ladrillo, piedra o mampostería. Los golpes rompen la superficie mientras la broca gira, lo que permite perforar paredes donde un taladro normal simplemente no entra.
Características principales:
- Función de percusión activable: normalmente con un selector que activa o desactiva el martilleo.
- Más potencia y peso: el mecanismo de percusión añade robustez, pero también gramos.
- Mandril de 13 mm: suele aceptar brocas más grandes que los atornilladores (que suelen llevar mandril de 10 mm).
- También atornilla: la mayoría tienen embrague ajustable y giro reversible, así que también sirven para atornillar.
¿El inconveniente? Es más pesado, más voluminoso y más caro. Si solo vas a atornillar, estás pagando por una función que no vas a usar.

Diferencias clave entre taladro atornillador y percutor
| Característica | Taladro Atornillador | Taladro Percutor |
|---|---|---|
| Función principal | Atornillar y taladrar materiales blandos | Taladrar materiales duros (hormigón, ladrillo) |
| Percusión | No | Sí |
| Peso | 1-1.5 kg | 1.5-2.5 kg |
| Mandril típico | 10 mm | 13 mm |
| Par de apriete | 20-40 Nm | 40-60 Nm |
| Precio orientativo | 40-80€ | 80-200€ |
| ¿Atornilla? | Sí (función principal) | Sí (con embrague) |
| ¿Taladra madera? | Sí | Sí |
| ¿Taladra pared? | No | Sí |
La diferencia fundamental es la percusión. Si no necesitas taladrar en pared de hormigón, no necesitas un percutor. Y si solo vas a atornillar, el atornillador es más ligero, más barato y más cómodo.
¿Cuándo elegir un taladro atornillador?
Elige un taladro atornillador si:
- Solo vas a atornillar y desatornillar: montar muebles IKEA, colgar estanterías con tacos de plástico en madera, trabajar en proyectos de carpintería básica.
- Taladras en madera, plástico o chapa: el atornillador puede taladrar perfectamente en estos materiales.
- Quieres algo ligero y barato: para uso doméstico puntual, un atornillador de 50€ te sale perfecto.
- Eres principiante: es más fácil de usar, menos intimidante y aprendes rápido.
Si tu día a día es montar muebles, colgar algún cuadro (en madera, no en hormigón) y hacer proyectos de bricolaje sencillos, el atornillador es tu herramienta.
¿Cuándo elegir un taladro percutor?
Elige un taladro percutor si:
- Necesitas taladrar paredes de hormigón, ladrillo o mampostería: para colgar cuadros, estanterías, TVs o cualquier cosa que vaya anclada a la pared.
- Haces trabajos de obra o reforma: perforar para instalar tuberías, cables, o cualquier trabajo que implique materiales de construcción.
- Quieres una herramienta polivalente: el percutor también atornilla, así que cubre todas las funciones del atornillador y le añade la percusión.
- Trabajas con frecuencia en diferentes materiales: si un día estás en madera y al siguiente en pared, el percutor te cubre todo.
Si vas a colgar algo en una pared de hormigón (que en España son casi todas), necesitas un percutor. Un atornillador no te va a servir para eso.
¿Y si necesitas los dos?
Aquí viene la parte buena: muchos taladros percutores también sirven como atornilladores. Tienen embrague ajustable, giro reversible y velocidad variable, así que pueden hacer las dos funciones.
Si solo vas a comprar una herramienta y quieres que te sirva para todo, un taladro percutor con embrague es la opción más práctica. Sí, es un poco más pesado y caro, pero cubre todas tus necesidades.
Ahora bien, si ya tienes un percutor y haces muchos trabajos de atornillado (como montar muebles con frecuencia), un atornillador dedicado puede ser un complemento útil: es más ligero, más ágil y más preciso para tareas repetitivas.
¿Qué taladro elegir? Nuestras recomendaciones
Si después de leer esto te decantas por un taladro atornillador, te recomendamos echar un vistazo a nuestra guía de los mejores taladros inalámbricos baratos, donde analizamos modelos con buena relación calidad-precio desde 40€.
Si por el contrario necesitas un taladro percutor, recuerda que también puedes consultar nuestra guía de herramientas básicas de carpintería, donde hablamos del equipo necesario para empezar en el bricolaje con madera.
Y si tu proyecto incluye cortar madera, no dejes de leer nuestra guía sobre sierra circular para principiantes, donde explicamos todo lo que necesitas saber antes de comprar una.
Errores comunes al elegir taladro
Comprar un atornillador pensando que taladrará la pared. Es el error más frecuente. Si en tu casa las paredes son de hormigón o ladrillo (la mayoría), un atornillador no te sirve para taladrar en ellas. Ni siquiera con broca de punta de carburo: sin percusión, no entra.
Comprar un percutor solo para atornillar. Si nunca vas a taladrar en pared, estás pagando de más por una función que no usarás. Además, el percutor es más pesado y incómodo para sesiones largas de atornillado.
No mirar el embrague. Si compras un percutor para atornillar, asegúrate de que tenga embrague ajustable con varias posiciones. Sin eso, no podrás controlar el par de apriete y acabarás arrancando tornillos.
Olvidarse de las brocas. Un taladro sin brocas buenas es como un coche sin ruedas. Para hormigón necesitas brocas de widia (punta de carburo), para madera brocas de velocidad (brad point) y para metal brocas de HSS. Compra brocas decentes, no las más baratas que vienen en el kit.